Endurece Donald Trump proceso migratorio para obtener residencia permanente en Estados Unidos

Washington.- La administración del presidente Donald Trump anunció una nueva política migratoria que obligará a personas con visas temporales a salir de Estados Unidos para poder solicitar la residencia permanente, conocida como “green card”.
La medida aplicará a extranjeros que se encuentren en territorio estadounidense con visas de trabajo, estudio o turismo y que actualmente buscan ajustar su estatus migratorio sin abandonar el país. A partir de ahora, esos trámites deberán realizarse desde consulados estadounidenses en sus países de origen, salvo en “circunstancias excepcionales” que aún no han sido detalladas por las autoridades.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) argumentó que la disposición ya estaba contemplada en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, aunque gobiernos anteriores no habían aplicado estrictamente esa interpretación.
“Los no inmigrantes como estudiantes, trabajadores temporales y personas con visas de turista vienen a Estados Unidos por un periodo breve y por una razón específica”, señaló USCIS en un comunicado oficial. La dependencia sostuvo que las visas temporales “no deben funcionar como el primer paso” hacia la residencia permanente.
Actualmente, miles de personas con visas temporales solicitan el ajuste de estatus desde Estados Unidos mediante procesos ligados a matrimonio, reunificación familiar o empleo patrocinado, lo que permite permanecer legalmente en el país mientras se resuelve el trámite, proceso que puede durar varios años.
Entre las visas afectadas se encuentran las categorías B-1 y B-2 para turismo y negocios; F-1 y M-1 para estudiantes; además de visas laborales temporales como las H-1B, H-2A y H-2B.
El portavoz de USCIS, Zach Kahler, afirmó que el objetivo de la política es “reducir la necesidad de localizar y deportar” a personas que exceden el tiempo permitido de estancia en Estados Unidos. Además, el gobierno sostiene que el cambio permitirá liberar recursos administrativos para otros procesos migratorios considerados prioritarios.
La medida forma parte del endurecimiento migratorio impulsado por la administración Trump, que en meses recientes también ha reforzado restricciones de asilo, deportaciones aceleradas y controles sobre visas temporales y permisos laborales.









